
Los pájaros no cantan
al amanecer
los pájaros disparan
su munición de trinos
contra la transparencia
de mi insomnio
Este insomnio
es falsamente incoloro
falsamente sonriente
falsamente trampa
de los roedores del pasado
que trituran
el verdor del olvido
que germina único
en la huerta arenosa
de mis redenciones
En el trino
que dispara el pájaro
sólo hay presente: ningún error
ninguna culpa
Contra la garganta ciega y lechosa
de su cantar
desfilan mis sueños en huelga y nudos
de debilidad inoxidable.
Extravagante y bella, como siempre, tu poesía. Certero trino.
ResponderEliminarGracias por leer, Pablo! Abrazo
ResponderEliminar